Nadie resiste el éxito ajeno
Por Rafael Pedroza-Pickering
Resulta paradigmático que cuando una persona actúa de manera diferente, lo primero que emiten los “comentócratas” antes de analizar su actuar o su decir, es cuestionar su “calidad moral”, su “oportunidad” o su “incongruencia” o su ”contradicción”, en vez de felicitar su intención de diferenciarse de si misma, y de los demás. Me explico:
Manuel de Jesús Clouthier Carrillo, hijo del famoso Maquío, ícono de la participación ciudadana en política partidista en los 80, siendo diputado federal del PAN, partido que su padre ayudó a sacar del marasmo en el que se encontraba, criticaba a su partido (PAN) y a su Presidente (FCH) en su lucha contra el narco y su operar en Sinaloa. Pasó el tiempo y llegado el momento de ser postulado al Senado, para la elección del 2012, Gustavo Madero, presidente del PAN, siempre y llanamente ignoró un recurso tan valioso y buscó fueran propuestas otras personas, sabiendo ello, Manuel Clouthier Jr solicitó su registro a fin de competir y le fue negado aduciendo razones de crítica al partido, al presidente y a sus políticas.
Manuel logra que el TRIFE, por lo absurdo del proceder del PAN, de FC y de Madero, revertir el rechazo a su registro y obligado el PAN a otorgarle su registro, decide no participar, que gran ejemplo, dar la batalla, ganarla y demostrar que NO lo mueve su “vulgar ambición” como Molinar lo califica.
Decide, con una enorme probabilidad de perder, intentar ser candidato CIUDADANO a la presidencia y dar la batalla jurídica y de inmediato, a pesar de todos los antecedentes es descalificado por “interesado”, “mezquino”, “ambicioso”, pero ningún comentarista, mucho menos ningún panista, le agradecen su lucha, le reconocen su falta de ambición, su humildad, por actuar sólo a favor del desarrollo de la democracia, sólo por evidenciar la enorme falta de democracia al interior del PAN, nadie le agradece los servicios a México.
Lia Limón, es víctima de las múltiples prácticas antidemocráticas al interior del PAN y renuncia al partido y denuncia las ilegalidades, y nadie la felicita y agradece, todo mundo le cuestiona, la pretende exhibir como falsa, contradictoria, convenenciera.
Quienes renuncian al PAN siempre tendrá sobre sí un estigma de “perdedores”, “ardidos”, “resentidos”,
¿Existe la remota posibilidad que sean ganadores, decepcionados, víctimas de atropellos e injusticias y busquen, ya sin poder ganar, mostrar lo que es la institución, buscando acelerar el proceso de desprestigio y la “catarsis” necesaria para que el PAN, por no poder empeorar, comience a mejorar?
¿Qué panista de alto o bajo perfil NO quiere que el PAN mejore?
¿Debemos promover se armen de valor y denuncien o se “disciplinen” y callen?
¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio. Albert Einstein.
Twitter: @RPPickering
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